miércoles, enero 10, 2007

No estaba muerta...

Literalmente "andaba de parranda". Ustedes disculparán pero la llegada de "Los Bulos" nos trajo movidos desdenantes, primero me tome muy apecho mi papel de mil usos, bueno de 999 porque no hice nada del blog y para cuando llegaron mis suegros pues de plano ya hasta nos faltaba tiempo entre el chisme, las compras navideñas y la turisteada en el sureste asiático. Así que con el pretexto de "más vale tarde que nunca" pues aquí estoy de nuevo reportándome.
Los Bulos arribaron justo a tiempo para ver a la poblana en su caracterización de Caperucita Roja, ya sabrán la emoción sucitada en ambas partes. Como medio Singapur estaba enterado de la llegada de los Bulos y el evento se tuvo que recalendarizar para que Caperucita tuviera a su abuelita y de paso a su Bulo también, pues la maestra acabó por nombrarlos invitados especiales en la presentación de la "Living Gallery" del Kinder. Ustedes disculparán la pochés pero eso de la Galería Viviente suena más a película del Santo que a proyecto preescolar.
Para refrescarlos un poco del calor navideño fuimos a cenar al lado del río unas ricas jaibas singapurenses entre otros platillos de pescado y mariscos. Va a estar largo el relato y ya ellos tendrán más detalles que contarles, por el momento les dejo estas fotos de los primeros días, aun sin ojeras ni bolsas je,je.

jueves, octubre 19, 2006

Dalí en Singapur

Como el mar tus manos


y en la orilla yo


indecisa ola que me cubre y no.



¡Ah que la indecisión! será idiosincracia, condición humana o meras ganas de hacerse la vida de cuadritos, y nos complicamos la vida porque generalmente acabamos arrepentidos de no haber realizado algo tan sólo por la bendita indecisión.

Rumbo al trabajo y en mi fiel 77, pasaba por Orchard Road en uno de esos días tan comunes en Singapur, con un calor de... como 35°C y la humedad relativa al tope. No sé si eran la desmañanada y la falta de café aunadas al "calorcito", pero sentía mi cuerpo desvanecerse y resbalar en el asiento del autobús como Tom cuando Jerry le azota la puerta y se "escurre" por los escalones.

Al recargarme en la ventanilla giré la cabeza hacia la derecha, entonces mis ojos quedaron cautivados por una escultura maravillosa de unos 3 mts de altura aproximadamente. Era un "reloj blando" de Dalí y no sólo me llamó la atención por ser parte de uno de sus cuadros que más me gustan "Persistencia de la Memoria", sino porque estaba ahí, enmedio de una de las avenidas más transitadas de Singapur, entre la gente, los autos y el calor.

Si el curador de la exposición buscaba el contexto adecuado para la obra, definitivamente lo encontró en esta isla ecuatorial. La obra titulada "Perfil del Tiempo" formó parte de la Bienal de Singapur en la que se expusieron diferentes manifestaciones artísticas y la escultura tuvo el honor de ser representada por el controvertido artista español. Se exhibieron diez esculturas de Dalí en diferentes puntos de la ciudad, entre ellas estaban; "Alicia en el País de las Maravillas", "Piano Surrealista", "Venus Espacial", "San Jorge y el Dragón" y la favorita de la poblana "Unicornio".

Generalmente meto la cámara fotográfica a mi bolsa por si acaso, pero yendo a trabajar, la verdad es que no pensaba tomarles fotos a mis alumnos así que no la llevaba. Para el siguiente día, todo estaba listo para compartir la escultura con ustedes pero ese día llovió. Así pasaron los días hasta que la bendita indecisión hizo de las suyas y el 15 de octubre que los Dalís desaparecieron de la faz singapurense, casi me doy de topes por mi burrada.

La escultura era magnífica, el reloj desvanecido en una rama... yo sé que no es lo mismo, pero para aquellos que nos hemos acostumbrado a los premios de consolación, les dejo aunque sea una pequeña imagen que encontré en internet de un "reloj bando".

jueves, octubre 12, 2006

Moon Festival

"De las lunas, la de octubre es más hermosa..." solía cantar mi mamá, ¡ah como extraño su voz!, pero para no caer en melancolías dejen contarles lo que pasa durante el otoño en estas latitudes; por supuesto que no es el viento fresco, ni las hojas cayendo de los árboles. El paso del tiempo en esta isla se observa mejor siguiendo los festivales que se celebran, que los cambios climatológicos. Durante el mes de octubre hay diferentes celebraciones, pero empecemos por orden cronológico y el primer turno es de los chinos.


Los chinos celebran el festival de la mitad del otoño o Zhong Qiu Jie el día 15 del octavo mes lunar, también se conoce como el festival del Mooncake o Lantern festival, usualmente cae a finales de septiembre o principios de octubre. Como toda cultura ancestral, esta celebración tiene su origen en el ciclo agrícola, cuando se le agradecía al dios de la tierra por haber obtenido una buena cosecha mediante un ritual conocido como "la recompensa de otoño" en el que se elaboraban panquecillos redondos de arroz.







Pero en un crisol de tradición oral y ritual, otros recuerdan cómo los mooncakes ayudaron a desatar una revolución. Hacia el año 1280 los Mongoles detruyeron la dinastía Song y controlaron China durante la dinastía Yuan, de 1280 a 1368. Bajo el control mongol, los chinos eran oprimidos, perseguidos y tratados como esclavos. Según la leyenda, un líder rebelde llamado Liu Fu Tong pidió permiso a los líderes mongoles para repartir regalos a sus amigos como un gesto en honor de la longevidad del emperador mongol. Tales regalos eran los mooncakes, dentro de ellos había un mensaje secreto, ejecutar a todos los mongoles después de la reunión familiar del Moon Festival. Los panaderos chinos enviaron mooncakes a todas las familias con la instrucción de no comerlos hasta el día 15 del octavo mes lunar.













Otra idea aunada a ésta celebración es que los chinos creen que orando por el dios de la Luna, obtienen protección, unidad familiar y buena fortuna. Es por esta razón que los mooncakes son comidos durante este festival como un símbolo de unidad familiar y cercanía. Junto a los puestos de linternasy mooncakes en China Town, también se pueden ver puestos de toronjas de gran tamaño que son comidas en estas fechas. En chino la palabra para toronja es yu y es homófona de la palabra protección, así que se come esperando que el dios de la Luna les de protección.


Ya ustedes elegirán la historia que más les guste, para nosotras la mezcla de nociones y el ambiente festivo resultó bastante ameno, pues aún antes del mero día, muchas casas están iluminadas con linternas, las pastelerías, cafés y restaurantes comienzan a vender sus mooncakes. La mayor celebración se lleva a cabo en el Jardín Chino que es un gran parque con jardines, esculturas, pagodas y lagos al estilo chino. Este año el tema fue "Las siete maravillas del mundo" y hasta encontramos una pirámide maya; ya sabrán que María Luisa, quien bien gusta del mitote, estaba feliz recorriendo los jardines con su linterna encendida y comiendo mooncake.



Y hablando del tal mooncake, debo decirles que se ve mejor de lo que sabe, será que uno tiene que afinar el gusto pero digamos que se puede vivir sin él. Son unos panes redondos rellenos de una pasta preparada con frijol rojo y semilla de lotus, dicen que es un trabajo laborioso y que sólo hacer la pasta tarda de dos a cuatro semanas. Algunos tienen una yema de huevo en el centro que parece una luna brillante, la teoría suena muy bien pero la verdad eso del huevo nomás no me latió. La parte superior del panecillo lleva grabada la insignia del panadero, los moldes son de madera y antes de usarse deben ser remojados en aceite por algunos días, después lavarse, secarse y enharinarse.

El 6 de octubre las familias se reunieron para ver la Luna llena y cenar mooncakes y los niños salieron en procesión con sus linternas de colores. Nosotros observamos la Luna que estaba preciosa y cenamos tacos de tinga, nada que ver con la Luna, ¡pero qué rico cenamos!

domingo, septiembre 17, 2006

Fiestas Patrias





Septiembre fue recibido "como Dios manda", desde el día ocho iniciamos los festejos nacionales por este lado del mundo. Cada año, durante el mes de septiembre, la Embajada organiza el Festival Mexicano. Este año fue invitado el Ballet Folklórico de Veracruz con su respectivo Marichi, así que la cosa se puso sabrosa con bailes regionales y canciones rancheras que nos dejaron con dolor de garganta pero con mucha pila para seguirla yéndonos a bailar salsa.

Dentro de las actividades del Festival estuvo la presentación de la cantante Tonana, quien se dedica a dar a conocer canciones tradicionales en sus lenguas originarias, náhuatl, zapoteco, totonaco, etc. Se presenta con un guitarrista, un tecladista y un percusionista que cuenta con una serie de instrumentos como conchas, flautas prehispánicas, carrizos, tambores, etc. Es una especie de new age muy mexicano por aquello del idioma y los instrumentos de percusión.


La curiosidad de la poblana no se pudo contener cuando escucho el ritmo de una especie de maraca en forma de huevo, siguió el ritmo con el puño cerrado y se puso de pie para poder observar el peculiar utensilio musical. Tonana se percató de tal fisgoneo, se acercó a ella y la invitó a tocar el instrumento, obviamente María Luisa estaba feliz de satisfacer su curiosidad e hizo su mejor esfuerzo durante el performance.

Para el 15 de septiembre y después de una embarradita de bailes y música nacional, María Luisa estaba muy entusiasmada con ir a dar el grito y a festejar el cumpleaños de México. Mientras estaba en el colegio y caía un diluvio, yo fui a comprar los listones para las trenzas y a decorar el salón donde sería la pachanga, junto con otras mexicanas mitoteras. La ventaja del aguacero fue que la tarde estuvo fresca y no dejó decaer el ánimo de mi poblana que se puso su vestido jalisquillo, se quedó quieta para hacerle las trenzas y se comportó a la altura a la hora del grito y la cantada del Himno Nacional.

Nosotros disfrutamos el convivio entre los paisanos, pero sobre todo de la comida, nada compararble con lo que se disfruta en el terruño pero para estar en Asia, la verdad es que el menú fue fantástico: enchiladas de mole negro, tamales de salsa de guajillo, guacamole con totopos, quesadillas, tacos al pastor, y una que otra atrocidad como nachos y salsa dulce. Tuvimos que tomar Coronas y tequila Patrón como penitencia del destierro, pero en el postre nos desquitamos con buñuelos, flan, camotes, alegrías, cocadas y jamoncillos.

Para amenizar el evento estuvieron presentes los mariachis y el Ballet Folklórico de Veracruz, a estas fechas ya teníamos algunos cuates entre el Ballet así que la fiesta resultó un tanto más familiar. Corrían y bailaban los niños, los adultos no dejabamos de conversar, comer y tomar hasta que a algunos les dió por cantar y como el Mexican Idol no se distingue por la calidad de sus voces pues poco a poco fuimos despejando el área.








Nos faltaron el desfile y los chilaquiles para la cruda, pero hicimos el mejor esfuerzo por celebrar las fiestas patrias como se debe, ya nos tocará "gritar" por allá y el corazón se llenará de imágenes para recordar.

viernes, septiembre 08, 2006

El Fantasma Hambriento

¿Es verdad que se vive sobre la tierra?
No para siempre en la tierra: sólo un poco aquí.

Aunque sea jade se quiebra,
aunque sea oro se rompe,
aunque sea plumaje de quetzal se desgarra.

No para siempre en la tierra: sólo un poco aquí.

NETZAHUALCÓYOTL

Nada tan seguro como la muerte que un día ha de llegar y nada tan incierto como lo que le seguirá. Cómo conturba nuestras vidas este tema, mucho antes que nuestro poeta mexica ya otros buscaban sus respuestas, elaboraban teorías, ritos y argumentos, aferrándose a sus vidas y a sus muertos.

Para los chinos el séptimo mes del año lunar, que en nuestro calendario corresponde al mes de agosto, es considerado como un periodo precario. Se tiene la creencia de que el último día del sexto mes, a la media noche, se abren las puertas del purgatorio y los fantasmas salen a vagar por la tierra para buscar comida después de haber estado cautivos durante doce meses.

Con algunas similitudes a nuestro día de muertos, el festival del fantasma hambriento es celebrado para recordar a los familiares muertos y rendirles tributo. Este año se llevó a cabo del 8 de agosto al 6 de septiembre; el primer día del séptimo mes es dedicado a rezar por los parientes muertos. Se queman palitos de incienso y se ponen mesas con comida, fruta y monedas afuera de las casas.

En algunos barrios de Singapur es común ver óperas callejeras llamadas "wayangs", siempre se llevan a cabo en la noche y se cree que este entretenimiento complace a los fantasmas errantes. Enfrente del escenario hay una carpa con un altar dedicado a los cuatro guardianes de las puertas del cielo, se prenden unos palos gruesos de incienso y se coloca una mesa con varios platillos, frutas, velas y bolsitas con dulces, pan y fruta. Las bolsas son utilizadas para una subasta entre los que contribuyeron en la realización del altar; un exitoso postor es premiado con buena suerte durante los siguientes doce meses.

Además de los banquetes ofrecidos durante todo el mes, los chinos hacen una serie de singulares ofrendas a sus muertos como la quema de billetes de papel también conocido como "dinero del infierno", así mismo se queman otros artículos de papel como televisiones, carros, radios, etc. para los parientes muertos, pues tienen la creencia de que tales ofrendas llegan a los fantasmas y les ayudan a "vivir" más cómodamente en su mundo. Por lo pronto y si quedo en estos lares ya encargué mi ventilador y mi BMW, lo que gusten agregar es bienvenido.

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lunes, septiembre 04, 2006

National Day

Debido a fallas técnicas, las fotos están por separado. Creo que le doy muy poca comisión al Inge.

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domingo, agosto 20, 2006

El Día Nacional



Desde finales de julio la ciudad comenzó a vestirse de rojo y blanco. Escuelas, edificios, negocios, parques, etc. se adornaron principalmente con banderas de Singapur debido a la celebración de su Independencia el día 9 de agosto.



La bandera está dividida horizontalmente en dos partes iguales de manera que se forman dos franjas; la inferior es de color blanco y la superior de color rojo. En el extremo izquierdo de la roja destacan, en color blanco, una luna creciente y cinco estrellas formando un círculo. El color rojo simboliza la hermandad universal y la igualdad entre los hombres y mujeres diría Fox; el blanco, la pureza y la virtud prevalecientes y eternas. La luna creciente representa a la nación joven en ascenso y las cinco estrellas se refieren a los ideales de la nación: Democracia, paz, progreso, justicia e igualdad.



El evento principal en este día es el Desfile del Día Nacional que se lleva a cabo en el Estadio Nacional (muy nacionalistas como verán). En este año el tema para el desfile fue "Nuestra ciudad global, nuestra casa" y en él participaron las escuelas locales con diferentes bailes, tablas gimnásticas y bandas musicales; las diversas divisiones del ejército y la policía y los cantantes locales más reconocidos entonando canciones escritas especialmente para este día. Lo más emotivo fue la mezcla de culturas conviviendo, los mensajes y las canciones en inglés, mandarín, malayo y tamil. Todo el espectáculo fue presentado por los dos anfitriones más famosos del momento en la televisión singapurense. Y para cerrar no pudieron faltar los fuegos artificiales.



Nosotros observamos el evento desde la comodidad de nuestro hogar, pues aunque el día fue libre, el siguiente ya no lo era. Después de comentar el espectáculo, empezó el antojo de la cena y qué mejor manera de festejar el Día Nacional, que comiendo un ¡platillo nacional! Así que tomamos un taxi rumbo a East Coast y llegamos a uno de los mejores restaurantes de Chilli Crab. El Chilli Crab, como su nombre lo indica, es cangrejo preparado en una salsa elaborada con chile, ajo, gengibre, salsa de soya, vinagre, aceite de ajonjolí y salsa catsup, entre otros ingredientes. Aunque conserva el sabor a chile, no es un platillo picante y la salsa combina perfectamente con el sabor del cangrejo. Para saborearlo mejor, se acompaña con una orden de bollitos que pueden estar cocidos al vapor o fritos, se remojan en la salsa y a disfrutar del manjar. Como verán nosotros pedimos arroz y vegetales para acompañar y por supuesto que casi nos regresamos caminando.








jueves, agosto 17, 2006

Víspera del "National Day"

Cerca del Merlion, símbolo de Singapur, a la orilla de la bahía. Un grupo de amigos sentados en círculo compartiendo coolers e ideas. Familias haciendo pic-nic en la banqueta. Un abuelo meciendo una carreola. Cinco niñas sentadas en una banca vistiendo uniforme de secundaria. Tres oficinistas haciendo equilibrio para sentarse en el piso, con las zapatillas en una mano y la bolsa en la otra. Una pareja de novios mirándose.

¿El cuadro que más me gusto? Dos mujeres recargadas en una palmera; una era una abuela de origen chino con el nieto en brazos, la otra, una india cargando a su bebé. Los niños intercambiando sonrisas, jugando a descubrir sus rostros de detrás del cabello, el sari o el pecho de sus cuidadoras.

¡Tanto qué descubrir en esa multitud! Me vi ahí, una alma entre el gentío de chinos, malayos, indios y otros más. Una chilanga observadora. ¿En qué consiste esa habilidad, virtud y derecho que es el respeto?, ¿cuál es la mejor vía para los acuerdos? No lo sé al igual que muchos, pero seguro existe, se trabaja se construye día a día, caminando entre la tolerancia y el libre albedrío... supongo.

El caso es que ahí estaba yo, con el mejor "recuerdito" que tengo de Puebla. Esperando los fuegos artificiales del 8 de agosto que darían inicio a las celebraciones del Día Nacional o de los 41 años de Singapur como país independiente. Por supuesto que llegamos dos horas antes para conseguir un buen lugar, pero no fue tan fácil como pensé. Con sus debidas proporciones aquello parecía el Zócalo un día 15 de septiembre por la tarde. Una pareja de novios le hizo un huequito a la poblana para que se sentara a la orilla del malecón.

Para matar el tiempo y el antojo de María Luisa, fui a comprar elote a uno de los varios puestos de botanas y vasitos de elote que se habían instalado con motivo del festejo. Casi se me sale la lagrimita al recordar mis queridos esquites con limón, sal, chile y ese toque de epazote que ignoran por acá. Pero ni modo, me tuve que conformar con granos de elote dulce con mantequilla y sal, en un intento de mejorar el sabor. Mientras estaba en la fila, le echaba un ojo a mi retoño y otro al avance de la misma.

Estuve formada por 20 minutos y a cada vistazo cambiaba la imagen, primero la ví sentada donde la había dejado, después estaba platicando con dos niños, al rato tenía un pan en la mano y estaba cómodamente recargada, después reía a carcajadas con sus nuevos amigos. Para cuando había avanzado la mitad del camino tenía un dulce en la mano y la mamá de los niños le regalaba una bolsita de kleenex para que se limpiara la boca. Pensé entonces que debía comprar una botana para compartir con ellos. ¡Ah! pero el destino siempre tiene otras ideas para los mortales, cuando llegó mi turno se habían acabado los cucuruchos en los que daban los cacahuates y sólo compré elote. Doce años antes, en mi luna de miel sucedía una historia muy similar: en un juego de los Yankees pasé dos entradas formada en una fila, tratando de conseguirle hot dogs a mi marido, cuando llegó mi turno sólo quedaban pretzels, "peor es nada" pensé y regresé al encuentro de mi true love con dos cervezas y el pretzel. Cuando llegué me enteré que ya había pasado el de los hot dogs, Alejandro se había comido dos y tomado una cerveza. Si hubiera sabido que aquello era un mensaje divino... en fin.

En la espera del espectáculo se empezó a llenar de gente el lugar, algunos coreaban y otros se movían al ritmo de las canciones el malayo, tamil, inglés y mandarín, que se habían compuesto para festejar el cumpleaños de la Isla y que se escuchaban como música de fondo en aquella conglomeración. A las nueve en punto comenzaron los cohetes en colores blanco y rojo, como una lluvia de estrellas, como mil luces alumbrando mil caminos en perfecta armonía.




Pájaros



Me gustó mucho ir al Bird Park porque vi muchos pájaros, me gustan las aves porque pueden volar y hablar, nosotros no entendemos pero ellos también hablan. Son bonitos porque aunque todos son pájaros, son diferentes. Unos nadan y otros vuelan, se avientan como si se fueran a caer y luego vuelan.

Lo que más me gustó fue que los pájaros se me pararan en los brazos.

Cuando deje de ser persona voy a ser un pájaro, podré mirar todo desde arriba y cuando te quiera saludar puedo bajar a verte. Voy a venir a los hawkers cuando estés comiendo y voy a probar tu comida.

María Luisa

martes, agosto 01, 2006

El cumpleaños de Pitus

La poblana festejó su sexto aniversario de vida, el pasado 22 de julio, dos días antes de la fecha real por aquello de la disponibilidad de los invitados. Como cada verano, surgió la preocupación de que no hubiera suficientes invitados no sólo por las dichosas vacaciones sino por nuestra reciente aparición en estos lares.

Con eso de que, en nuestro concepto, el mitote está ligado a la cantidad de asistentes decidí reorganizar mis ideas y concentrarme en la calidad del evento. Sólo los más íntimos y estimados de María Luisa serían invitados, la elección sería fácil puesto que en el colegio sólo tiene dos amigos, Jacob y Maykala, quienes afortunadamente no estaban fuera de la ciudad; de manera que la fiesta sería completada con nuestros compatriotas y sus hijos que han sido una maravilla para mi retoño, pero esa es una historia que merece otro espacio.

Para mi sorpresa, la semana que tenía destinada para preparar todo el merequetengue que, por cierto, volvió a ser de dinosaurios, me ofrecieron dar unas clases de español en un curso intensivo de dos semanas. Así que la situación se puso espinosa, lo bueno es que había elegido una hora intermedia entre el lunch y la cena para evitar la sobrecarga de trabajo. Con un poco de desvelo y sobretodo con presteza, empecé con la recortadera de dinosaurios para adornar la mesa, la impresión de laberintos y hojas para colorear, la compra de dulces, el relleno de las bolsitas y el terminado de la piñata que gracias a mi buena amiga Sofía pudo estar presente en la fiesta.

Para el jueves parecía que todo estaba tomando forma, la poblana estaba muy entusiasmada, los invitados estaban avisados y sólo faltaba el relleno de la piñata y el pastel que se hornearía el mismo sábado junto con las botanas. Saliendo de la clase me llamó mi amiga Martha(mexicana) para avisarme que le pusiera más agua a los frijoles pues la visitaría otra familia mexicana con dos niños más y una adolescente. Para no hacer el cuento largo, se armó la fiesta con los nuevos agregados y otra compañerita de María Luisa que nos encontramos fuera del condominio.



Las circunstancias permitieron que la fiesta se llevara a cabo "como dios manda". La poblana tuvo su piñata con todo y el dale-dale, las mañanitas gracias a la mayoría mexicana y su deseado pastel de chocolate con velitas de dinosaurio. Las velas se empezaron a apagar de puro cansancio, pues a las mañanitas les siguieron el happy birthday y el no sé qué en chino; pero finalmente la festejada pidió su deseo, le sopló a las velas que quedaban encendidas y mordió su pastel.








Aunque había amenaza de lluvia, el buen Tláloc nos hizo el favor desde por allá y todos disfrutamos de la reunión. Los proveedores liberaron un poco de tensión y calor en el agua fresca, las señoras nos dedicamos al chisme para variar y de los niños, como diría mi mamá: por sabido se calla.